El patito feo.
Había una vez una pata que estaba empollando sus huevos y esperaba a que naciesen para poder presumir de sus fuertes y preciosos hijos. Así fue como espero la mamá pata muchos días con mucha paciencia pues siempre tenia que vigilar que estuviesen calentitos bajos sus abrigas patas.
Un determinado día comenzaron a abrirse los cascarones y fueron saliendo todos los patitos. Muchos animales del bosque se acercaron para ver a los nuevos miembros de la manada, todos fueron saliendo del cascaron poco a poco, eran grandes y muy hermosos…
Pero cuando nació el último de los patitos vieron que al contrario que todos sus hermanos este era muy pequeño, gordo y feo.
Con el tiempo todos fueron creciendo hasta volverse unas aves muy bonitas, sin embargo el último de los patitos en nacer seguía sin mejorar su aspecto ni su tamaño, esta circunstancia hizo que todos sus hermanos lo llamasen “Patito Feo”. Finalmente, sus propios hermanos empezaron a avergonzarse de él por lo feo que era y empezaron a despreciarlo cosa que entristeció enormemente al patito.
Los días pasaron a ser más calurosos y llenos de colores. Y el patito empezó a animarse otra vez. Un día, al pasar por un estanque, vio las aves más hermosas que jamás había visto. Eran elegantes, delicadas, y se movían como verdaderas bailarinas, por el agua. El patito, aún acomplejado por la figura y la torpeza que tenía, se acercó a una de ellas y le preguntó si podía bañarse también en el estanque.
- Pues, ¡claro que sí! Eres uno de los nuestros.
Y le dijo el patito:
- ¿Cómo que soy uno de los vuestros?
Yo soy feo y torpe, todo lo contrario de vosotros.
Y ellos le dijeron:
- Entonces, mira tu reflejo en el agua del estanque y verás cómo no te engañamos.
El patito se miró y lo que vio le dejó sin habla. ¡Había crecido y se transformado en un precioso cisne! Y en este momento, él supo que jamás había sido feo. Él no era un pato sino un cisne. Y así, el nuevo cisne se unió a los demás y vivió feliz para siempre...
y este cuento se acabó y el viento se lo llevó y cuando lo vuelva a encontrar, te lo volveré a contar.






huy me da pena este cuento...pero es lindo!!!
ResponderEliminarun clásico este cuento.
ResponderEliminar